Capítulo 38
-Sofía ha sido secuestrada.
-QUE?!? No puede ser tio. Joder. Por qué no me quedé con ella en LA. Hay que ir para allá AHORA MISMO!!
-Rubius relajate. Seguro que Vegetta y Willy ya han llamado a la policía y ya estarán buscandola.-Dijo Melo tranquilizando a Rubius.
Estabamos los tres muy alterados por la situacion. Yo sobre todo.
-Que vas a hacer con tus padres?
-No se lo voy a contar. Lo último que quiero hacer es alterarles. Ugh... no se que hacer.-Miré a Melo a los ojos-Necesito ir a LA.
-Que?!? Ni hablar. Tienes instituto y no quiero meterme en un lio con tus padres. Y no, tu tampoco vas a ir Rubius.
-Y a mi por qué me lo prohibes?
-Porque te conozco lo suficiento como para saber que vas a coger el primer vuelo a LA. Es mejor dejar las cosas como están y esperar.
*Narra Rubius*
Por fin llegué a casa. Demasiadas emociones fuertes en un solo día. Me fui a mi habitación y encendí la play. "Es mejor dejar las cosas como están y esperar". Esas palabras resonaban en mi cabeza una y otra vez. Como iba a quedarme de brazos cruzados sin hacer nada? Tenía que hacer algo. Necesitaba hacer algo. Gotas de sudor caían por mi frente y mis manos empezaron a temblar. Me levanté de la silla y tiré el mando de la play al suelo con furia.
-JODER!
Me estaba poniendo de los nervios. Quería averiguar algo, pero era dificil sin tener ningún tipo de información. Aunque...
Cogí mi móvil y llamé a Diana.
-Si?
-Hola Diana, soy Rubius. Necesito preguntarte una cosa.
-Bueno, pregunta.
-Tiene Sofía algún enemigo?
Hubo un silencio en el que solo se escuchaba la respiración de Diana.
-Enemigos...... realmente enemigos ella no tiene, solo gente que le cae mal.
-Quién es esa gente?
-Rubius, deja de jugar a los detectives, no vas a conseguir nada.
-Dimelo!-Dije nervioso.
-Vale, vale. Sofía me habló mucho de un tal Óscar que trabajaba con ella. Él le tiraba los tejos y una vez intentó violarla, de no ser por Willy ella....
A Diana le costaba mucho hablar al recordar aquel momento.
-Vale, tranquila. Sabes donde vive?
-No lo se. Podrías preguntar en la empresa donde trabaja Sofía y de paso diles la mala noticia por favor. Esta es la dirección...
*Tres días después*
*Narra Vegetta*
Llevaba sin salir desde la desaparición de Sofía. Pero realmente no estaba deprimido, solo preocupado. No podía evitar pensar en cosas negativas, yo, un hombre que siempre aconseja ser positivo para ser feliz, pero ni siquiera en esos momentos era capaz de seguir ese consejo. La policía no nos había dado noticias desde que empezaron a buscar por todo Los Angeles. Según ellos, el secuestrador no había salido de la ciudad.
Es increible el cariño que se puede llegar a coger a una persona. Aunque mi mayor defecto es confiar demasiado en la gente, aquella vez no me arrepentía de lo que había hecho. Aceptar aquella invitación a comer a pesar de que Willy no quería. Aunque si no hubiera aceptado, esto no habría pasado, quien sabe, quizá si.
-Vegetta.
Me dí la vuelta. Willy había entrado en mi habitación.
-Que?-Contesté frío.
-Estas bien?
-Por qué me preguntas lo mismo todos los días??
-Me preocupa que no salgas casi a la calle. No es propio de ti. Ah, por cierto, unas personas han venido a verte.
Luzu y Lana entraron en la habitación. No pude evitar abrazarles al verlos. Junto a Willy, eran el mayor apoyo que tenía en aquellos momentos.
Si te digo que la fanfic se esta acabando, como te quedas? UOUOUOUOUO A-li-cia-blogs EEEESP. Vale ya paro con la tontería. Al final de esta fanfic va a haber una decisión bastante dificil, os recomiendo que voteis por lo que pasa en la novela, no lo que pasa fuera de ella, solo digo eso :3. Bye me voy a jugar a pokemon.
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